Texturas / Sergio De Matteo

La lectura y el análisis de la producción literaria de Juan Carlos Bustriazo Ortiz ya es ineludible en el campo cultural nacional e internacional. Su trascendencia está marcada, principalmente, por la excentricidad, como refiriera el poeta y editor Cristian Aliaga (2022: 340), y por la innovación que impulsó en el proceso creativo de la región, con sus neologismos y la impronta sobre el lenguaje, en concordancia a la exégesis que hiciera Deleuze de la obra de Marcel Proust (1996: 11-12).
Para poder hablar de la poética y de la vida del poeta pampeano se hace necesario desplegar un mapa de conceptos que otorguen asidero a su particularidad, dentro de las letras pampeanas, primero, patagónicas y universales, después. Es un caso singular en que “vida y obra” intermedian, dialogan y se yuxtaponen con hechos de la realidad y ficcionales, donde se entrelaza lo real, lo simbólico y lo imaginario. Tallan y juegan varias figuras que implica abordarlo de diferentes aristas para poder sujetarlo, pero es una sujeción que dura instantes, debido a que cada publicación de un nuevo tomo de su Canto Quetral nos lleva a reformular lo escrito, lo indagado. Su universo está contaminado de anécdotas y experiencias. La historia de su vida congrega instancias y sucedidos que podrían ser noveladas. El mito fue anudándose a su trayectoria, es por eso que se ha convertido anticipadamente en un espectro que no sólo irrumpe en la realidad, sino que toma por asalto y modifica el canon literario, porque recién estaba fundando su estilo y ya era una leyenda. También fue un visionario en su artificio poético: domando, dominando la lengua como el Ghenpín, el dueño de la palabra en la cultura mapuche. Su poética repuso, conjugó y potenció las raíces de los pueblos originarios, la cepa criolla y la prosodia de los inmigrantes.
Entre mitología, literatura y existencia se conforma el artefacto Bustriazo. Su obra poética le depara un lugar en el concierto de lo disruptivo, de lo distinto, de la excentricidad; debido a que “expande”, al decir de Roland Barthes, el campo de acción de la escritura, porque transgrede y modifica los límites reglamentados (Barthes, 2003).
La localidad de Puelches puede considerarse como la matriz fundadora del Canto Quetral y queda grabada en el libro Los poemas puelches, escrito entre 1954 y 1959, y que recién verá la luz en 1991, editado por el diario La Arena, o en Puelchanas (1961-1962), incluidas en el Tomo II de sus obras (2017: 193), o los poemas “Canción para la niebla puelche”, “Dos vidalitas puelches”, “Canción de Rosa Puelches”, “Paisana puelche”, “Lavandera puelche”, entre otros. También se encabalgan dentro de su obra otros pueblos como Algarrobo del Águila, Hucal, Guatraché, Chacharramendi, Villa Alba, Puelén, Anguil, Santa Isabel, Rancul, Uriburu, General Acha, Toay, Naicó, Colonia Santa Teresa, Rolón, Bernasconi o Santa Rosa, entre una treintena más, y parajes como Cerro Ñánez, Los Manantiales, Campamento del Valle de Prado, Camino de las carretas, Bajo de la Pala, Tahuilcó, Bajo Pincén; pero si se tamizan sus poemarios, quizás sea Trilí uno de los topónimos más citados. Surge y resurge en la resignificación de sus recuerdos de este poblado en el que estuvo radicado a fines de la década del ‘30 del siglo pasado, y donde aconteció un hecho paradigmático, que le ocurre siendo niño, el encuentro con un “linyera”. Por ejemplo, en Papeles de piedra azul (1968) no sólo sobrevendrá Trilí, donde ocurrió ese suceso premonitorio, sino, también, se añadirá a la creatividad poética, a la fundación del mito Bustriazo, una serie de invenciones que irán armando su biografía fantástica, pues irrumpe aquel linyera, que, casualmente, se llamaba Juan. Tanto el poema I como el XIX de dicho poemario también consignan los años en que vivió en Trilí: del ’37 al ’39.
De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, linyera, del it. lingera, con dos acepciones: 1. f. Arg. y Ur. p. us. Atado en que el vagabundo guarda su ropa y otros efectos personales; y 2. m. y f. Arg., Bol. y Ur. Persona vagabunda, abandonada, que vive de variados recursos. Otra definición proviene del lunfardo, linyera: pop. Peón jornalero “golondrina”; vagabundo que trabaja ocasionalmente en zonas rurales o vive de la caridad pública// atado de enseres de un vagabundo.
Bustriazo lo ha contado en distintas oportunidades y quedó registrado en la entrevista que le hiciera el poeta y periodista Andrés Cursaro: “Sí recuerdo que yo era niño aún y apareció un anciano con un rollo de papeles escritos y le dijo a mi mamá que yo iba a ser poeta. ¡Y fui poeta! ¿Quién era el anciano? No sé. Tiene que haber sido algún escritor, algún poeta. Qué lástima que no se me ocurrió preguntarle quién era, yo era un niño y no se me ocurrió. Qué notable eso, ¿no? Con un rollo de papel escrito estaba ese anciano. Me vio y vio mi futuro. Misterioso, ¿no?” (2008 y 2014: 173; 2022: 287-288).
La anécdota pertenece al ámbito de lo fabuloso, de lo mágico, pero cobra otro sentido cuando queda fundamentada en la simbolización o mitificación, donde un hecho del pasado se convierte en obra. En esa línea se pueden citar uno de los tantos alias, Linyera Poeta, que se inventaba, tanto en lo real como en lo simbólico, porque se rebautiza en la vida y en su propia obra con diversos nombres, por lo tanto se llama (o le dicen) “Negro” o “Negrito” en su casa, el “Penca”, Juanllanca, el piedra Juan, el Flamenco Bustriz, Juan Salado, Juanmilla, Juancamill, Juan azul, Carlos marilloso, Bustriazo el Viejo, Bustriazo el Joven, el Milodón, o también el libro inédito Las trovas del Linyera (1985), o los poemas “Evocación de Trilí”, de Invitación al campo y otros poemas (1956), donde leemos la estrofa: “Y cuando sucio, huraño, pasaba algún linyera/ con la barbuda cara, con la gastada ropa,/ le daban en mi casa, por humilde que fuera,/ un trozo de pan, agua y algún plato de sopa”; el “Poema 1” (Me está tocando en el hombro/ aquel don Juan de habla lerda), de Papeles de piedra azul (1968); o “Don Juan el Viejo. El—Que—Andaba”, de Caja amarilla, que lo escribe entre 1973 y 1974; y por último el poema “155”, que se titula “del linyera del violín, un mago, un brujo, un santo, rasgueo esta nostalgia”, de Alcatufé, Topasaire, Sol Azul, Pedernal y Piedra de Oro (Cinco libros en uno, 1977-1983), aún inédito.
Don Juan el Viejo
El—Que—Andaba
“viene don juan linyera viene don juan linyera milnovecientostreintaysiete “milnovecientostreintayocho y trilí me llovía por las tardecitas con infan- “tas del aire se alojaba en la casona abandonada de la empresa del ferroca- “rril un poco más retirada del almacén de ramos generales de don miranda más “acá de la estación del jefe don péres vilches cerca de lo de arrasubi el que “hacía señales con un farol de tres colores a los carricoches que retumbaban
“yo el muy maligno les decía a mis hermanitas ahí-viene-el-mocosuelo: y ellas “se escondían aterradas debajo de la cama grande con la hermosa colcha enflor- “ronada relampagueaba y tronaba el paleogusano precioso de chispas como bichos
“quemados en petromax el archeogusano de maderas negroides enlentejuado “de ventanillas que en verdad eran ojos saludantes viene don juan linyera vie- “ne don juan linyera escribía versos tenía muchos papeles en unos atados pro- “lijos en unos rollos de cintas de género de colores desmayados tendría cua- “renta cincuenta años y la canicie ya campeaba en su noble cabeza y era el ta- “tarabuelo del bisabuelo del hijo del chozno con escritos sacrosantos y hoy
“dando fe homenajeante con vihuela con llovizna con barcas de otras galaxias
“con juliodomínguez y ananélida vino don juan linyera vino don juan linyera
“que me enseñó un poema que yo declamé temblando todo de cuarzo blanco de ves- “tidura talar almidonada en la escuela nacional cientonoventayocho jazmines-
“violas-nardos-y-deshojar-las-mías-a-tus-pies y mi maestra doña maría filome- “na suárez de miranda y tilde matilde nelly y papá muy perdido bajo el ciclón “overo alazán bayuno con una damajuana de querosene condenada a cuestas y a “tiniebla silbona ensirenada que en vez de volar para casa prestamente había “tomado enceguecido el rumbo antípoda por las vías oscuronas y caminaba en “tumbos afligidos hacia dorila bajo el ciclón lobuno pangaré tirando a gara- “ñón tordillo moro y mamá rezaba a su virgen de luján que era una bella figu- “lina que le dejó mi abuela y nosotros debajo de la mesa como polluelos deba- “jo de la gallina con una frazada azulenca que nos cubría como un toldo las “mieduras y yo me caí en la laguna flaco chicuelo atolondrado cruzando por el “tablón que parecía una culebra maboleante sobre las aguas frente al gran al- “macén de chapas refulgentes y pasaban los andarines con chaquetilla y bree- “ches botines y polainas y con casco de corcho de explorador con una brujuli- “ta sobre la frente y a veces porque era bueno con sus andarinas ataviadas tam- “bién con uniformes oliváceos porque vino don juan linyera porque llegó hasta “mí don juan linyera me dijo serás-un-vate él despuntó mi pasión luenga mi que- “madura sacra hasta la caja iluminada y esta es la historia abejaira abejaira la “abejosumbra viene don juan linyera viene don juan linyera madre no sabe cuál “era su apelido padre tampoco no me oye bien tal vez estará anotado en los in- “folios del destacamento de policía de trilí con la letra del meritorio don “carlos bustriazo y yo iba a la chacra de don genaro a libar crema y leche y “miel y canutos de margaritas sonrientes y miraba de lejos la esplendorosa es- “tancia de los wyrnes iba a los médanos brillantes con ida y yoli emocionadas
“pero don juan ya se había ido lloviznan los planetas de nuestro sistema en- “fermo y estremecido juliodomínguez ananélida y juancarlos”
(temple, 24.)
para marcelita capello di dío
de Caja amarilla (1973-1974)
en Hasta mañana, lengua! Los años de la iluminación, 2022, pp. 181-182
...Me está tocando en el hombro
aquel don Juan de habla lerda
me está tocando las sienes
porque aquel dulce linyera
o ángel venido de dónde
me puso el ala primera
me dio las piedras del canto
le puso nombre a mi lengua
oh misteriosos papeles
de aquel don Juan que iba tierra
que pasó tierra y me dijo
no sé qué signo o estrella
aquel don Juan de humo y barbas
libro de heridas y nieblas
aquel que andaba en fogones
que iba de estancia o tapera
juglar aquel soterrado
me está tocando en la pena
aquel venido de siglos
aparecido linyera…
(...Trilítrilí de colores
en ruidos de oros envuelto
campos de un humo crespito
los medanales pelechos
y aquel rocío que andaba
llevando el mundo en su espejo
trilítrilí casa de agua
o caserío del viento
y ya no sé si es leyenda
piedra mojada de besos…)
(1937)
de Papeles de piedra azul (1968),
en Canto Quetral, Tomo III, 2019, pp. 125-126.
155
del linyera del violín, un mago, un
brujo, un santo. rasgueo esta nostalgia. “…y yo era niña trece lunas y apareció
aquel linyera aquel terror aquel gran
miedo (silbaba el diablo en los alam-
bres) estaba sola con abuelo y aquel
carlitos de dos años aquel linyera aquel
linyera con un violín y en sus espaldas
un gran atado libroslibros como una
toalla sobre el cuello (silbaba el dia-
blo en los alambres) me pidió un té
el caminante y lo bebió ansiosamente
aquel andante misterioso calladamente
tristemente tocó el violín aquel
linyera y mi hermanito tierno tierno
se levantaba de su sillita temblorosa
como tocado por la magia de aquella
música indecible yo no sabía no sabía
yo no entendía de eso extraño (silbaba
el diablo en los alambres) padre no
estaba en casa sola yo con mis trece lu-
nas tiernas aquel linyera aquel lin-
yera y su violín extraordinario iba
al jagüel a buscar agua sobre las pa-
jas él dormía y su violín en su costado
era nervioso se enojaba comía solo en
una choza yo decía decía te lo cuento
mis trece lunas solitarias (silbaba el
diablo en los alambres) después se
fué para otros campos con esos libros
en atados a otras estancias se fué
yendo y nunca más supimos nunca
de aquel linyera y su violín.”
(lunes.)
de Alcatufé, Topasaire, Sol Azul, Pedernal y Piedra de Oro
(Cinco libros en uno, 1977-1983), inédito.
Bibliografia
Aliaga, C. (2009). Desorbitados. Poetas novísimos del Sur de la Argentina. Fondo Nacional de las Artes.
Barthes, R. (2003). El grado cero de la escritura y nuevos ensayos críticos. (Trad. Nicolás Rosa). Siglo Veintiuno Editores.
Barthes, R. (2003). “¿Qué es la crítica?”, en Ensayos críticos (Trad. Carlos Pujol). Seix Barral.
Bustriazo Ortiz, J. C. (1956). Invitación al campo. Dirección General de Educación de La Pampa.
Bustriazo Ortiz, J. C. (1969). Elegías de la piedra que canta. Grupo Alpataco.
Bustriazo Ortiz, J. C. (1970). Aura del Estilo. Editorial Stilcograf.
Bustriazo Ortiz, J. C. (1991). Los poemas puelches (1954-1959) y Quetrales. Cantos del añorante (1961). Ediciones La Arena.
Bustriazo Ortiz, J. C. (2004). Libro del Ghenpín. Cámara de Diputados de La Pampa.
Bustriazo Ortiz, J. C. (2008). Canto Quetral. Tomo I. Ediciones Amerindia.
Bustriazo Ortiz, J. C. (2008). Herejía bermeja (Ed. Cristian Aliaga). Ediciones en Danza / Espacio Hudson.
Bustriazo Ortiz, J. C. (2014). Herejía bermeja (Ed. Cristian Aliaga). Espacio Hudson.
Bustriazo Ortiz, J. C. (2017). Canto Quetral. Tomo II. Secretaría de Cultura del Gobierno de La Pampa.
Bustriazo Ortiz, J. C. (2019). Canto Quetral. Tomo III. Secretaría de Cultura del Gobierno de La Pampa.
Bustriazo Ortiz, J. C. (2022). Hasta mañana, lengua! Los años de la iluminación (Ed. Cristian Aliaga). Espacio Hudson.
Bustriazo Ortiz, J. C. (2023). Canto Quetral. Tomo IV. Secretaría de Cultura del Gobierno de La Pampa.
Bustriazo Ortiz, J. C. (2023). Canto Quetral. Tomo V. Secretaría de Cultura del Gobierno de La Pampa.
Cursaro, A. (2007). “Bustriazo Ortiz. El aura de un poeta pampeano y universal”, en suplemento cultural “Confines”, Año I Nº 3, El Extremo Sur de la Patagonia. Septiembre-Octubre de 2007.
Deleuze, G. (1996). Crítica y clínica. Trad. de Thomas Kauf. Editorial Anagrama. (Trabajo original publicado en 1993).
Proust, M. (2011). Contra Sainte-Beuve (Trad. Mariano Fiszman). Losada.
Juan Carlos Bustriazo Ortiz (1929-2010)
Nace en la ciudad de Santa Rosa (La Pampa) el 3 de diciembre de 1929. Autodidacta. Su actividad de radiotelegrafista lo llevó a recorrer y conocer la mayor parte del Territorio de la Pampa Central. Durante muchos años fue corrector y linotipista del diario La Arena. Animador cultural de varios boliches y peñas de la ciudad de Santa Rosa. Sus poemas han sido musicalizados por los artistas pampeanos.
Publicaciones: Elegías de la Piedra que Canta (Alpataco, 1969); El Aura del Estilo (Stilcograf, 1970); Unca Bermeja (UNLPam-Cámara de Diputados de la Pampa, 1984), Los Poemas Puelches / Quetrales. Cantos del Añorante (Ediciones La Arena, 1991, ambos libros editados en conjunto); Libro del Ghenpín (Cámara de Diputados de La Pampa, 2004); Unca Bermeja y otros poemas (Intemperie Ediciones, Santiago de Chile, 2006); Elegías de la piedra que canta y Unca bermeja (El Suri Porfiado Ediciones, 2007); Herejía bermeja (Ediciones en Danza y Espacio Hudson, 2008), edición del poeta Cristian Aliaga; Canto Quetral. Tomo I (Ediciones Amerindia, 2009); Herejía bermeja (Espacio Hudson, 2014), integra la Colección Juan Gelman del Ministerio de Educación de la Nación; Canto Quetral. Tomo II (Secretaría de Cultura de La Pampa, 2017);
Canto Quetral. Tomo III (Secretaría de Cultura de La Pampa, 2019); Canto Quetral. Tomo IV (Secretaría de Cultura de La Pampa, 2023); Canto Quetral. Tomo V (Secretaría de Cultura de La Pampa, 2023).
En 2007 se edita el CD “Hereje bebedor de la noche” a cargo de Ediciones Espacio Hudson, bajo el cuidado artístico del poeta Andrés Cursaro.
Tiene escritos 79 textos, su obra se denomina Canto Quetral, más los libros Invitación al campo (1956), Aura del estilo (1961-1964, publicado en 1970), Elegías de la piedra que canta (1969) y Unca bermeja (1973, publicado en 1984). La mayor parte de su producción poética permanece aún inédita. Su obra fue declarada de Interés provincial y Patrimonio Cultural de la provincia. Ha sido traducido al portugués, al árabe y al inglés.
Ha sido publicado en los sitios digitales revuelto.net; desdeelaula.blogspot.com;
lasafinidadeselectivas.bogspot.com; museosalvaje.com.ar; elpimentero.blogspot.com; excentrica.ar; 1deoctubre.com.ar y otros; también en las revistas Desfibrando conciencias; Bardo; La danza del ratón; Alguien llama; Diario de poesía; Patagonia/Poesía; Museo Salvaje; Alter Ego; Ñ; Pensamiento en voz alta; Fledermaus (todas de Argentina); Revista de Literatura Hispánica INTI (Estados Unidos); Mar con Soroche (Chile-Bolivia); Fórnix (Perú); Caesura (Estados Unidos) y en los suplementos “Confines” (diario El Patagónico, Comodoro Rivadavia, Chubut) y “Caldenia” (diario La Arena, Santa Rosa, La Pampa).
Fallece el 1 de junio de 2010 en la ciudad de Santa Rosa.

Sergio De Matteo
Periodista. Escritor / Santa Rosa. LP.
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