6/ Voces de mujeres en la Feria Internacional del Libro 2025

Santa Cruz, escritoras y libros

“pues por el cauce rojo de mi sangre/ y por el río tibio de mis lágrimas/ siento rodar el canto.” (Irma Cuña)

Como cada año (excepto durante el aciago tiempo de la pandemia) la Feria Internacional de Libro de Buenos Aires se desarrolló a lo largo de diecinueve días, entre abril y mayo del presente año. Las seis provincias patagónicas volvieron a congregarse por segunda vez (la primera había sido durante la edición número 47, en 2023) en un stand único, bajo el lema que identifica al Ente Cultural Patagonia desde su formación en 2016: “Patagonia, territorio literario”. Y como nuestra revista nació situada en este territorio y en este ecosistema, no podíamos estar ausentes del evento. Para esta crónica, elegimos hablar con y de las autoras premiadas este año.

En el marco del stand conjunto y, luego de un año sin participación provincial, el 24 de abril, en el espacio habitualmente destinado a las provincias y a los entes oficiales, el Pabellón Ocre, Santa Cruz se hizo presente con la propuesta que creemos necesario resaltar: la de la presentación de las obras premiadas por el jurado provincial de selección, que este año eligió cuatro libros en función de los cuatro géneros literarios convocados -ensayo, cuento, novela y poesía-, además de destacar dos obras más con sendas menciones, que finalmente también tuvieron su espacio durante la fiesta literaria. Este año se optó por realizar cada una de las presentaciones por separado y en distintas fechas, a diferencia del habitual formato conjunto durante el Día de la Provincia. 

Una vez concluida la labor del jurado en las instalaciones de la Biblioteca Pública Provincial “Juan Hilarión Lenzi”, resultó significativo que todos los autores seleccionados fueran mujeres, voces femeninas provenientes de distintas localidades (Río Gallegos, El Chaltén, Caleta Olivia, El Calafate, Puerto San Julián, Gobernador Gregores), aunque, si analizamos un poco la cartografía literaria santacuceña del presente el resultado era esperable. 

Propuestas y modulaciones diversas, trayectorias diferentes, la feria fue, como sucede siempre, el espacio privilegiado para mostrar una pequeña selección de escrituras de mujeres de la Patagonia Austral, plasmadas en libros publicados entre los meses de abril de 2023 y marzo de 2025. Creemos que es oportuno detenernos en estas voces y en sus obras.

El 28 de abril fue el turno de Charlotte. Más allá del horizonte, de la escritora de El Chaltén Patricia Halvorsen, una crónica del itinerario vital de un personaje histórico ya legendario, la riogalleguense Charlotte Fairchild, quien uniera a caballo la Patagonia con Buenos Aires a comienzos de la década del 50, una travesía orientada por la determinación de llegar a ver a Eva Perón, ya gravemente enferma. Halvorsen organiza la escritura de esta fascinante obra a partir de la investigación de la documentación familiar y archivística y logra una semblanza vívida del personaje histórico, esa combinación de rastreo de fuentes orales y escritas es algo a lo que ya nos tiene acostumbrados, autora de obras reconocidas y premiadas como Identidades enmascaradas en la Patagonia y Esas mujeres, entre otras que también han representado a la provincia en otras ferias. El libro cumple también con el último poema de la mismísima Charlotte: “cuando de mi gente ya nadie quede/seguiré viviendo, si el sauce no muere.”

Entrevistada Patricia Halvorsen, destacó: “Representar a mi provincia siempre es un honor enorme. Uno lleva no solo una voz personal, sino también parte de nuestra historia, nuestra mirada del mundo”. También hizo hincapié en la oportunidad de tender puentes con otros autores patagónicos.

Al día siguiente fue el turno de Verónica Lamberti, seleccionada por su cuento para infancias, Las manchas del yaguareté, ilustrado por Florencia Traba, joven artista plástica de Puerto San Julián. La presentación fue acompañada por un video realizado especialmente por la autora y Mauricio Rebolledo para la Feria. Este cuento, está en la misma línea de compromiso ecologista como su anterior La armadura del cangrejo, que también representara en su momento a Santa Cruz.

Este cuento, hermosamente ilustrado, narra la historia de Aak, el yaguareté que perdía sus fuerzas y sus manchas por culpa de los cazadores que exterminaban a la manada. El relato, de fuerte compromiso con la paz y la defensa del medio ambiente, está expresamente dirigido a los más pequeños, a sus padres y a sus maestros. Lamberti, Profesora de Educación Inicial, Promotora de lectura y Especialisra en Infancias, es una de las escritoras más reconocidas del género en la Patagonia, donde reside desde hace unos veinte años.

Consultada, Lamberti señaló: “Siempre es grato estar presente en la FIL con una obra propia, más aún, si fue seleccionada para representar a la provincia de Santa Cruz. Es un impulso importante para quienes trabajamos en el territorio literario para infancias. Sabemos lo difícil que se nos hace a los autores del interior del país. Considero que la FIL abre las puertas al mundo y ser parte es fundamental, para que se conozca el trabajo que realizamos, las autoras y autores que habitamos en este lejano punto geográfico.”

El 4 de mayo fue el turno de la tercera de estas voces, la de otra de las escritoras más reconocidas de la Patagonia Austral, Cecilia Maldini, autora de la novela Corazón de pájara, publicada en 2024. Esta breve novela o nouvelle, con una prosa embellecida por el tono lírico de un estilo profundamente poético, es la primera novela de Maldini, autora de siete libros de poemas y cuentos, una de las escrituras más originales de estas dos últimas décadas. En La Rama 10, de agosto 2025, hemos publicado una extensa reseña de esta novela, a la que remitimos a nuestros lectores. La obra entrelaza temas de absoluta actualidad como las desapariciones de niños y el imperativo de la memoria, con perspectiva de género y pasajes de indudable lirismo.

Consultada sobre su experiencia de este año, ya que, al igual que Halvorsen y Lamberti, ha participado anteriormente en la Feria en representación de Santa Cruz, Maldini expresó: “Siempre es un gran orgullo representar a la provincia y es un premio importante el que nos dan al seleccionar nuestro libro”. Destacó también el diálogo que se produjo alrededor de su libro.

Por último, el 6 de mayo, fue el momento de la poesía y, en este encuentro se presentó Sepia y Nácar, de la docente de Letras, poeta y tallerista Tati Guilio, que tuvo la oportunidad de representar por primera vez a Santa Cruz, provincia en la que reside desde hace unos veinte años. Su poemario es el segundo que ha publicado de manera individual, aunque ha integrado varias antologías. Poseedora de una escritura depurada, con especial énfasis en la elección del lenguaje, podríamos afirmar que la poesía de Guilio, como en su poema “Atardecer”, cual una Scherezade, inventa “…cada día la belleza para engañar a la noche”,

La poeta también destacó la importancia de esta oportunidad, y resaltó: “Fue un orgullo inmenso representar a Santa Cruz con mi poesía. Estoy muy agradecida por el reconocimiento”.

Las dos obras que se hicieron acreedoras a menciones fueron la novela histórica Sujetos a destino. Colonos de la Patagonia Austral, de la escritora Lucrecia Pejkovic, de reciente aparición en el mes de marzo, luego de haber resultado finalista de dos convocatorias específicas para este género, en España. Pejkovic es autora de otras dos novelas y se desempeña actualmente en la docencia universitaria. Sobre esta novela, que ficcionaliza un episodio histórico de las crónicas del siglo XVIII sobre la colonia Floridablanca, La Rama úV publicará próximamente la reseña correspondiente. 

La restante obra que recibió mención fue el libro de autoría colectiva La tierra que escribimos, el original y delicado libro abecedario publicado el año pasado por las destacadas escritoras Verónica Lamberti, Andrea Lorenzo, Cecilia Maldini, Cristina Núñez y Patricia Sampaoli. La Rama 10 ofreció una entrevista y la reseña de esta obra, por lo que remitimos a nuestros lectores a esos artículos. La tierra que escribimos es un excelente ejemplo de cómo destacadas trayectorias individuales se unieron en una tarea de creación colectiva verbal y pictórica, cuyo primer atisbo surgió en épocas de aislamiento social.

Justamente fueron dos de sus autoras, Andrea Lorenzo, de El Calafate y Patricia Sampaoli, de Caleta Olivia, las que estuvieron presentes en el stand del Ente Cultural Patagonia.

Voces de mujeres entrelazadas con su territorio, con su género, con su historia, apuestas sostenidas a la creación de belleza y al compromiso con el arte de la escritura, postales de la literatura santacruceña. 

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